En 2016 Honduras fue calificada como uno de los países más corruptos del mundo, ocupando el puesto 123 del Índice de Percepción de la Corrupción, definido por Transparencia Internacional.

Entre los factores detrás de esa realidad destacan: la fuerte presencia del crimen organizado; los altos niveles de violencia e inseguridad que afectan a la población, especialmente a quienes luchan contra la corrupción; la escasa vigencia del Estado de derecho; la existencia de redes clientelares corruptas dentro del mismo Estado vinculadas a partidos políticos y la falta de pluralidad e independencia de los principales medios de comunicación.

Es en este contexto que Christian Aid (CA) decide aunar sus esfuerzos con el Centro de Desarrollo Humano (CDH) , el Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos (CIPRODEH), y el Organismo Cristiano para el Desarrollo Integral de Honduras (OCDIH), y en base al  profundo conocimiento y experiencia en la promoción de los Derechos Humanos (DDHH), la transparencia, el buen gobierno, la lucha contra la corrupción y la promoción de la igualdad de género en el contexto hondureño, para presentar una propuesta ante la Unión Europea (UE) fundamentada en la lucha contra la corrupción y el fortalecimiento de las organizaciones de la sociedad civil que luchan en contra de este flagelo.   

El proyecto aprobado por la UE a través del Programa Anti-Corrupcion y para Transparencia, Honduras-EuroACT, tiene como resultados programados, el fortalecimiento de las redes de sociedad civil en su función de veeduría social, la creación de una plataforma de medios independientes y de periodistas haciendo periodismo de investigación, la creación de una caja de herramientas democráticas, transparencia y lucha contra la corrupción implementada y redes de jóvenes fortalecidas haciendo acciones de incidencia contra la corrupción y la impunidad desde el ámbito local al nacional.

Según la UE,   El espacio general en el que se enmarca EUROACT tiene como finalidad contribuir a la reducción de la pobreza y al crecimiento integrador en el país, apoyando a las instituciones nacionales anticorrupción y de rendición de cuentas, aumentando así, su capacidad para prevenir, investigar y enjuiciar casos de corrupción. El programa pretende contribuir en la difusión de una cultura de transparencia y valores democráticos, no solo entre funcionarios públicos, sino también entre las OSC, medios de comunicación y el público en general; especialmente entre las y los jóvenes. EUROACT además de proporcionar apoyos directos a las funciones críticas en la cadena de rendición de cuentas y mejorar la cooperación interinstitucional, aborda aspectos cruciales de la cultura política de aceptación de prácticas corruptas y trata de crear cambios de comportamiento entre el público y en especial la juventud. EUROACT no solo pretende apoyar la prevención y resolución de los grandes casos de corrupción en el país, también abordará el tema de corrupción cotidiana (fenómeno de la mordida), la cual afecta a los hondureños en los espacios públicos tal como privados.

El enfoque de EUROACT para la prevención y lucha contra la corrupción y por la transparencia se basa en dos tipos de intervención: fortalecimiento de las instituciones de gobierno y partidos políticos, que desempeñan un papel importante para contribuir a la creación de una cultura más transparente y democrática. Por otra parte, se destaca el apoyo al rol de la sociedad civil, medios de comunicación y juventud, para monitorear, prevenir y combatir la corrupción, contribuyendo al cambio de la percepción de "normalidad y aceptación" de la corrupción y mejorando sus capacidades de auditoría social.

El proyecto es financiado por la Unión Europea (UE) a través del “Programa Anti-Corrupcion y para Transparencia, Honduras-EuroACT” y pretende contribuir en la difusión de una cultura de transparencia y valores democráticos, no solo entre funcionarios públicos, sino también entre las organizaciones de sociedad civil, medios de comunicación y la sociedad en general.

Tiene como resultados programados, el fortalecimiento de las redes de sociedad civil en su función de veeduría social, la creación de una plataforma de medios independientes y de periodistas haciendo periodismo de investigación, la creación de una caja de herramientas democráticas, transparencia y lucha contra la corrupción implementada y redes de jóvenes fortalecidas haciendo acciones de incidencia contra la corrupción y la impunidad desde el ámbito local al nacional.