Compra de vacuna Covid-19 por la empresa privada desnuda la inoperancia y corrupción del gobierno de Honduras

Tegucigalpa. –La firma de un convenio entre el gobierno y el sector privado de Honduras para la compra de la vacuna contra la Covid-19 ha develado nuevamente la inoperancia y la corrupción que envuelve la gestión gubernamental en este país centroamericano donde el proceso de inmunización es casi nulo. (Descargue aquí el convenio).

El jueves el ministro de Finanzas, Marco Midence, celebró en las redes sociales la firma de un convenio con el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) que permite a esta organización hacer negociaciones con las casas farmacéuticas, haciendo uso de la plataforma gubernamental, para comprar e importar las vacunas.

La importación de las vacunas está siendo abordado como un éxito por el gobierno, de hecho, el secretario de Finanzas escribió en su cuenta de Twitter: “hoy firmé como testigo el convenio que permite al sector privado la adquisición de la vacuna contra el #Covid19. Gracias al trabajo conjunto con @COHEPHonduras @IHSSHN @saludhn y @ARSA_HN”.

“Al imponer la idea: que es mejor obtener vacunas a través de la empresa privada, a no tenerla nunca, justifica la ineptitud y normaliza la irresponsabilidad y la corrupción”, respondió a Midence la científica hondureña, Mary Lorena Vallecillo.

La adquisición de las vacunas se ha plasmado en un convenio firmado entre el Cohep y la Secretaría de Finanza, que estipula la asistencia técnica de la Secretaría de Salud, el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) y la Agencia de Regulación Sanitaria (ARSA).

El presidente del Cohep, Juan Carlos Sikaffy, dijo este viernes en conferencia de prensa que “la empresa privada no va a adquirir directamente las vacunas, nosotros a través del convenio, lo que haremos, es negociar directamente con las farmacéuticas que han sido aprobadas por ARSA”.

Los contratos serán firmados por el gobierno a través de la Secretaría de Salud o el IHSS y los pagos se harán desde una cuenta bancaria a nombre del Cohep, directamente a las casas farmacéuticas, explicaron los empresarios, quienes detallaron que sobre el proceso se hará una auditoría financiera por parte de una firma internacional

El convenio se cristalizó gracias a una polémica reforma a la ley de vacunas que se aprobó en febrero pasado en el Congreso Nacional—con la oposición de las bancadas de los partidos PINU, Libre y un sector de la bancada del partido Liberal—que permite la compra directa y sin sujeción a lo establecido en la Ley de Contratación del Estado.

GRATUIDAD DE LA VACUNA

El presidente de la Asociación de Médicos del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) de San Pedro Sula, Carlos Umaña, denunció en sus redes sociales que circula el rumor de que la vacuna será deducida del salario de los trabajadores.

“Circulan rumores de traída de vacunas deducibles de su salario a miembros de la empresa privada. Solicito al  @COHEPHonduras aclare esta situación ya que este es un derecho completamente gratuito”, escribió en su cuenta de Twitter Carlos Umaña.

Sobre el particular el presidente del Cohep, aseguró que la vacuna no tendrá ningún costo directo o indirecto para los trabajadores de las empresas que se sumen a la iniciativa.

El Cohep no ha detallado el número de dosis que adquirirá, sin embargo, este jueves su presidente precisó que ya existe la solicitud de un millón de dosis por parte de varias empresas y que se espera que en los próximos días más “emprendedores” se sumen al proyecto.

“Vamos a salir al mercado a comprar las vacunas que podamos nosotros tener en el más corto plazo y si tenemos que comprar en tres o cuatro farmacéuticas diferentes lo vamos a hacer”, apuntó Juan Carlos Sikaffy.

La científica hondureña, Mary Lorena Vallecillo, manifestó que no se debe soslayar que el gobierno es el responsable de inmunizar a la población, por lo que es algo se debe exigir.

¿Llegarán primero al país las vacunas obtenidas a través de la empresa privada que las adquiridas por el gobierno?, se interrogó la investigadora quien logró recientemente patentar su tratamiento para tratar la distrofia muscular y que logró realizar en el Laboratorio de Distrofia Muscular del departamento de Química y Bioquímica en Brigham Young University de UTA, Estados Unidos.

Las vacunas que adquieran los empresarios solo servirán para los trabajadores que pertenecen al sector formal de la economía, que se resume en un pequeño grupo, ya que más del 70 % de la Población Económicamente Activa (PEA) pertenece al sector informal que no tendrá la oportunidad de adherirse al convenio. Asimismo, el gobierno se está quitando su responsabilidad de atender la salud de la población.

Honduras se ha quedado a la zaga en el continente americano en la adquisición de las vacunas contra la Covid-19, esperando únicamente la donación de la Alianza Mundial para las Vacunas (GAVI), que administra el mecanismo Covax Facility de la Organización Mundial de la Salud (OMS)/ Organización Panamericana de la Salud (OPS) que prometió una donación de hasta 800 mil dosis de las cuales las primeras 48,000 llegaron al país el pasado 13 de marzo.

Ante el cuestionamiento por la tardanza en el proceso de inmunizaciones el gobierno logró una donación de 5000 dosis por parte del gobierno de Israel las que llegaron al país el 25 de febrero para inmunizar a 2500 trabajadores de la salud.

Tanto las vacunas del mecanismo Covax como las donadas por Israel han sido aplicadas al personal sanitario.

A finales de febrero el gobierno de Honduras aprobó la aplicación de la vacuna rusa Sputnik V y anunció la compra de 4.2 millones de dosis que llegarían al país a finales de marzo, sin embargo, esto no ocurrió como tampoco la llegada del lote de 1.4 millones de dosis de la compra directa que el Congreso Nacional aprobó en noviembre del año pasado con la farmacéutica AstraZeneca para cubrir la demanda de 700 mil derechohabientes del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).

Sobre el tema también ha habido manipulación por parte del propio presidente, Juan Hernández, lo que conllevó a que en  febrero pasado la Organización Panamericana de la Salud (OPS) hiciera una aclaración pública porque el gobernante manipuló varios aspectos sobre la donación del mecanismo Covax.

Otra adversidad con la que se vive a diario en Honduras es con la corrupción, flagelo que ha estado presente desde el inicio de la pandemia en marzo del año pasado y que se ha manifestado con la compra sobrevalorada de medicamentos, insumos médicos y equipo de bioseguridad. 

El caso más emblemático que se conoce hasta el momento es sobre la compra sobrevalorada de siete hospitales móviles adquiridos en Turquía mediante la intermediación de una empresa fachada radicada en Estados Unidos y por la que Inversión Estratégica de Honduras (Invest-H) pagó más de 47 millones de dólares. La compra, además de sobrevalorarse, no ha sido funcional porque ninguno de los hospitales se ha puesto a funcionar para la atención de los pacientes con Covid-19.

Tomado de criterio.hn

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